La importancia de la alimentación saludable
El principal factor exógeno que contribuye al normal crecimiento y desarrollo del niño es la alimentación. Por ello, cobra importancia el ofrecer al niño una dieta equilibrada y variada que contenga todos los nutrientes necesarios para el buen funcionamiento del organismo.
A lo largo de los años, la relación nutrición-salud se ha ido consolidando hasta confirmar que los estilos de vida y los hábitos alimentarios son capaces de prevenir y mejorar la situación clínica de algunas enfermedades como cardiopatía isquémica, hipercolesterolemia, diabetes, cáncer, obesidad, etc.
Estas enfermedades, que suelen instaurarse en la edad adulta, se puede decir que se desarrollan a edades más tempranas. Debido a esto, se recomienda, desde la primera infancia, educar en hábitos alimentarios saludables para que dichos hábitos se consoliden en la adolescencia y se mantengan en la edad adulta.
¿Qué es una alimentación saludable?
Una alimentación saludable es aquella que satisface las necesidades nutricionales y fisiológicas del niño con el fin de asegurar un correcto crecimiento y desarrollo.
Debe ser equilibrada, adecuada según los requerimientos y sensorialmente satisfactoria.
Para todos los niños, la primera infancia es determinante en el aprendizaje de hábitos saludables y en la implantación de pautas alimentarias correctas, que serán decisivas a lo largo de la vida.
En el caso de dietas especiales hay tres objetivos esenciales que contribuirán a una mejora en la adhesión de la dieta y a un buen control metabólico:
1-Enseñar y potenciar alimentos imprescindibles para el normal crecimiento del niño.
2-Apreciar las diferencias alimentarias.
3-Aprender el manejo de la dieta especial, van a ser los objetivos.
Los padres tienen la responsabilidad de adecuar la mesa familiar para que el niño/a aprenda a disfrutar de los alimentos permitidos diariamente, ofreciendo variedad, diferentes preparaciones culinarias, etc. que contribuirán a la aceptación de la dieta especial.
Consejos y recomendaciones específicas para niños y adolescentes
Los niños imitan las costumbres de las familias, así que hay que enseñar hábitos alimentarios saludables, y practicar con el ejemplo.
Es recomendable realizar 5 – 6 comidas al día.
Desayuno familiar¡Desayunar es importante! El desayuno nos prepara para empezar el día y ponernos en marcha para ir al cole. Es recomendable hacer un primer desayuno en casa y otro en la escuela.
Consumir frutas y verduras frescas y de temporada, tanto en los platos principales, como postre o guarnición. Se recomienda tomar unas 5 raciones de frutas y verduras al día.
El calcio nos ayuda a mantener los huesos fuertes, así que asegúrate de tomar a diario productos lácteos, como leche, yogur y quesos.
Es importante consumir pescado de todos los tipos. El pescado constituye una fuente de proteínas de alta calidad, minerales, vitaminas y omega-3.
Consume alimentos ricos en fibra como verduras, hortalizas, frutas, legumbres y productos integrales.
Se debe limitar la ingesta de zumos envasados y de bebidas gaseosas, así como bollería, patatas chips, y “comida rápida”, etc... Éstos hay que reservarlos para ocasiones especiales, ya que tienen valor nutricional pobre.
Las técnicas culinarias más adecuadas contienen poca grasa. Se puede cocinar al vapor, hervir, escalfar, al horno, a la papillote, a la plancha, a la brasa y a la parrilla.
Tiene importancia lo que un niño come durante varios días, no lo que come en un día o en una comida.
La Academia Americana de Pediatría y la Asociación Española de Pediatría recomiendan que el tiempo de televisión no sea superior a 2 horas y no se vea por debajo de los 2 años.
Es recomendable realizar una actividad física adecuada a la edad y a las posibilidades de cada niño. ¡El deporte es bueno para la salud!
LA ACTIVIDAD FÍSICA EN TIEMPOS DE PANDEMIA (COVID19)
Las medidas adoptadas frente a la pandemia del COVID-19 hicieron que muchas personas
tengan que trabajar de manera remota y que los/as estudiantes continúen con sus
obligaciones académicas a través de la educación virtual, permaneciendo sentados frente a la computadora durante largos periodos de tiempo.
Teniendo en cuenta que este tipo de actividades trae aparejados ciertos inconvenientes para
la salud como el sedentarismo, las contracturas musculares y la mala circulación sanguínea,
entre otras, es importante definir rutinas de trabajo y/o estudio con recesos para realizar
cualquier tipo de actividad física.
La actividad física, sin importar de cuál se trate, genera múltiples beneficios para la salud de
las personas, cualquiera sea su edad o sexo. Cuando se habla de actividad física, muchas
veces se remite a la práctica de un deporte o la realización de ejercicios físicos, pero es
importante tener en cuenta que se considera actividad física a cualquier movimiento del
cuerpo producido por la acción muscular voluntaria y que supone un gasto de energía.
Por lo tanto, además del ejercicio físico y el deporte, otras acciones como realizar tareas
domésticas, jugar, regar las plantas, bailar, subir y bajar escaleras, también son consideradas
actividades físicas
La Organización Mundial de la Salud (OMS) sostiene que “el comportamiento sedentario y los
bajos niveles de actividad física pueden tener efectos negativos en la salud, el bienestar y la
calidad de vida de las personas, mientras que la actividad física y las técnicas de relajación
pueden ser herramientas valiosas para ayudar a mantener la calma y proteger su salud
durante las cuarentenas” (2020).
Para llevar un estilo de vida saludable, en estos momentos de aislamiento, se deben evitar los hábitos que conllevan al sedentarismo y hacer pausas activas con ejercicios físicos suaves.
Otras acciones que aportan a una mejor calidad de vida son la alimentación equilibrada y saludable, la disminución del tiempo de exposición a pantallas, el consumo necesario de agua y, en caso de ser posible, disfrutar de momentos en espacios verdes o al aire libre.






0 Comentarios